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Programación Matinales de ópera de Verdi Madrid

Esta semana en MAÑANAS DE ÓPERA

DON GIOVANNI

Sesiones matinales a las 11h el domingo 27 de junio y el miércoles 30 de junio

¡Viva la libertad! – En nuestro tiempo, comparativamente desprovisto de tabús y libre de vergüenza, donde lo que fue una vez nombrado como Ilustración ha sido degradado a una obscenidad productiva, un personaje como Don Giovanni es más difícil que nunca de entender y poner en escena. Es esta aparente proximidad la cual lleva a malentendidos difíciles de resolver. Comparado con el porcentaje de libertinaje y porno reincidente de este siglo XXI, Don Giovanni es un héroe romántico de proporciones metafísicas. Sören Kierkegaard lo observa como una fuerza elemental, relacionado con Eros y Dionisios, un antiguo Dios que debe su renacimiento a la Iglesia. Si la Iglesia reforzó la noción de espíritu, hizo lo mismo con la sensualidad excluyéndola. Si el placer ya existía de forma animal y vegetal, el Cristianismo y la formulación de su opositor quedó redefinida.

En esta producción de Salzburgo, Ildebrando D’Arcangelo encarna a un Don Giovanni inmensamente seductor que, junto a su Leporello (Luca Pisaroni) está destinado a llevar a las mujeres a la miseria y, en última instancia, a sí mismo.

Sinopsis

Don Giovanni es un joven licencioso que siempre está en busca de una mujer para seducir. La ópera comienza mostrándonos al protagonista, enmascarado, huyendo de Doña Anna. El Comendador, padre de la joven, acude en su ayuda y reta a Giovanni a duelo. Giovanni sale victorioso y, tras matar al Comendador, escapa con su sirviente, Leporello. Al descubrir la identidad del atacante enmascarado, Doña Anna y su prometido, Don Ottavio, unen fuerzas con Doña Elvira, otra de las víctimas de Giovanni, para llevarlo ante la justicia. Más tarde, por casualidad, Giovanni y Leporello llegan a la fiesta de boda de dos campesinos: Zerlina y Masetto. Giovanni se propone conquistar a Zerlina y conspira para recibirla, sola, en un baile que dará en su palacio esa misma noche. Cuando Giovanni intenta seducir a Zerlina, los amigos de la joven vienen al rescate. Giovanni intenta culpar a Leporello. Luego, Anna, Ottavio y Elvira, que eran invitados enmascarados, revelan su identidad, y todos se dan cuenta de que Giovanni es un canalla. Giovanni intenta seducir a la doncella de Elvira mediante un elaborado ardid que implica intercambiar su ropa con Leporello e insinuar un romance con Elvira. Después de varios casos de identidad equivocada, Giovanni y Leporello vuelven a encontrarse en el cementerio. Giovanni ve la tumba de El Comendador y, en tono de burla, invita a la estatua del difunto a cenar a su palacio. Cuando Giovanni está cenando, llega “el invitado de piedra”. Esa pétrea aparición concede a Giovanni una última oportunidad de arrepentirse, pero el joven se niega. La estatua arrastra a Giovanni al infierno. La ópera concluye con las reflexiones de Leporello, Anna, Ottavio, Elvira, Zerlina y Masetto sobre su futuro, ahora que Giovanni por fin ha enfrentado la justicia.

Nuestras Sesiones de Mañanas de Ópera